El presidente Javier Milei encabezó el acto oficial de entrega del sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. La ceremonia se realizó en San Lorenzo (Santa Fe), donde las tropas independentistas argentinas alcanzaron la victoria al mando del Libertador. “La gesta sanmartiniana fue una verdadera revolución”, remarcó el jefe de Estado.

El sable de San Martín fue retirado del Museo Histórico Nacional y llevado al histórico Convento de San Lorenzo. La espada estará luego en exposición en el Regimiento en Ciudad de Buenos Aires bajo custodia del Estado. En el acto se reconstruyó el combate de 1813: con tropas uniformadas, movimientos coreografiados y formaciones que reprodujeron las maniobras originales.

Milei llegó a la ceremonia junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. En su discurso resaltó la figura del prócer. “La visión y el liderazgo de nuestros próceres liberaron a las colonias de un Estado tiránico, un Estado que no estaba preocupado por el crecimiento y la prosperidad de los habitantes del nuevo mundo, sino que solo buscaba defender sus privilegios”, señaló.

El mandatario nacional se refirió a los cambios de época que surgieron a partir de la actuación de San Martín. “El mundo antes de la revolución era un mundo estancado, atrasado e injusto. Era un mundo invertido. La revolución rompió con el pasado de opresión y puso a las provincias unidas de pie por primera vez en su historia, enderezó lo que estaba invertido y nos permitió caminar, nos permitió convertirnos en poco menos de un siglo en una nación que sería potencia y superaría en gloria al imperio del que se desprendió”, aseveró.

A su vez, Milei resaltó que la “actitud libertadora en pos de corregir el mundo, romper las cadenas de la opresión y conquistar la libertad debe guiarnos hoy y siempre en las decisiones que tomamos como Nación”.

El líder del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) también se refirió al sable, remarcando que “trajo libertad a tierras que solo conocían el sometimiento” y la enlazó con el significado de la palabra. “Es la espada que nos recuerda que la libertad es inclaudicable y que si uno lleva adelante los sacrificios que ella demanda, se pueden alcanzar cimas inmensas. Por eso, el sable corvo del general San Martín no es un objeto histórico más, no es una pieza neutra de exhibición ni un simple vestigio del pasado. Es probablemente el símbolo material más poderoso de la Nación argentina”, reafirmó.

Cruce político

El presidente se refirió al dominio del sable a lo largo de los años y dijo que el sable fue expuesto durante la primera mitad del siglo XX en el Museo Histórico Nacional, pero que en tonces fue “robado” por la juventud peronista en 1963 y 1965. “(Ocurrió) durante un gobierno democrático, en lo que no puede ser llamado de otra manera que un acto de terrorismo contra el patrimonio nacional”.

Luego Milei señaló que, tras haber sido recuperado en 1967, quedó en custodia definitiva del Regimiento de Granaderos a Caballo hasta 2015, cuando Cristina Fernández de Kirchner ordenó exponerlo nuevamente en el Museo. “No deberá sorprender que quienes habían robado el sable en los ‘60 fueron invitados a la inauguración de la sala donde sería exhibido”, lanzó Milei, con ironía, y consideró que “por eso no es de extrañar que este mismo sector pone en el grito en el cielo” sobre el movimiento actual, lo que considera como “un acto de justicia histórica”.